Parque Iberá

A veces llamado "el pantanal argentino", Iberá es uno de los grandes complejos de humedales de agua dulce del planeta, con una superficie mayor a 1.300.000 ha de pastizales y pantanos en la provincia de Corrientes, al noreste de Argentina. El ecosistema sustenta una increíble vida silvestre que incluye más de 360 especies de aves. Doug y Kris Tompkins conocieron la belleza, la biodiversidad y el potencial de conservación del área a fines de los '90; desde entonces Conservation Land Trust–Argentina y los Tompkins personalmente han adquirido más de 160.000 ha en la cuenca del Iberá para la conservación de la biodiversidad y para proyectos de agricultura ecológica.

 
 
 

El principal objetivo del proyecto Iberá es extender y mejorar la conservación de tierras dentro de la Reserva Natural Iberá, un área protegida, declarada como tal por la provincia en 1983. La reserva está compuesta, a grandes rasgos, por un 40 por ciento de tierras fiscales, y un 60 por ciento de propiedades privadas controladas por unos 1.800 propietarios. A través de la adquisición de ecosistemas prioritarios, el desarrollo de proyectos de restauración de praderas, programas de difusión pública y activismo legal, el equipo de CLT-Argentina ha trabajado durante la última década para fortalecer el núcleo público de la reserva, aumentar el apoyo local a la conservación, defender la región de las amenazas a su integridad ecológica, y aumentar y/o restaurar las poblaciones de vida silvestre, especialmente las de especies amenazadas o extirpadas, entre las que se cuenta el venado de las pampas. El primero de estos programas iniciado por biólogos de CLT ha logrado reintroducir osos hormigueros gigantes, una especie nativa que había estado ausente del área del Iberá durante décadas.

 
 
 

Un elemento clave del programa de conservación es demostrar técnicas de gestión acordes con la biodiversidad en las propiedades agrícolas de la cuenca del Iberá. Siguiendo un modelo de conservación de paisaje del tipo "núcleo-corredor de amortiguación", las distintas estancias que pertenecen a CLT en la cuenca contribuyen a "amortiguar" las áreas centrales de las influencias exteriores negativas, mientras que al mismo tiempo generan un modelo de buena custodia para otros propietarios. La labor permanente para extender las tierras silvestres, para generar amplio apoyo público para la conservación y desarrollar una economía agraria vibrante, ha logrado un progreso significativo en abrirle el camino a la creación de un futuro Parque Nacional Iberá, que contaría con sus especies originales, que incluyen nutridas poblaciones de grandes carnívoros, tales como jaguares, aguará guazú, y nutrias gigantes.

 
 
 

Para mayor información sobre el proyecto en los Esteros del Iberá, visite nuestro nuevo sitio www.proyectoibera.org