Parque Nacional Yendegaia

El 24 de diciembre de 2013, por Decreto No.118 del Ministerio de Bienes Nacionales, se crea el Parque Nacional Yendegaia, al sur de Tierra del Fuego, a partir de la donación modal al Fisco de Chile de los terrenos de la ex Estancia Yendegaia de 38.780 ha de propiedad de la Fundación Yendegaia, y la anexión de 111.832 ha de terrenos fiscales adyacentes, conformado un área protegida total de 150.612 ha.

Este asombroso ‘pedazo’ de naturaleza silvestre en el “último confín del mundo”, que fue en otros tiempos una estancia ganadera, se extiende desde el Canal del Beagle hasta la Cordillera de Darwin, a 54° de latitud sur. Bosques de ñires, extensas praderas, una costa escarpada, ríos torrentosos y montañas sublimes hacen de Yendegaia uno de los lugares más espectaculares de la isla de Tierra del Fuego.

 
 
 

Conservation Land Trust supo por primera vez de esta propiedad por intermedio de Alan Watson Featherstone, el activista y defensor de bosques escocés, y de Graciela Ramaciotti, una conservacionista argentina. En 1998 ambos acompañaron a Doug y Kris Tompkins, y a otros defensores de la vida silvestre, en una expedición de varios días para explorar el área. Todos quedaron impresionados por su extraordinario potencial de conservación y, más adelante, durante ese mismo año, Doug Tompkins instó a la creación de una organización comunitaria funcional “Amigos de Yendegaia”, sin fines de lucro, y constituida integramente por magallánicos, para comprar esta propiedad. La ayuda financiera para la adquisición de la estancia provino de Conservation Land Trust, del filántropo suizo Ernst Beyeler, del conservacionista norteamericano Peter Buckley, y de otros donantes. Tras algunas dificultades financieras y administrativas, la propiedad fue transferida a la Fundación Yendegaia, quienes administraron la propiedad y supervisaron su custodia y restauración.

Luego de un par de años de deliberaciones, el año 2013 Kristine y Douglas Tompkins acordaron con el Presidente de Chile Sebastián Piñera, avanzar en la materialización de la propuesta presentada por la Fundación Yendegaia, consistente en la creación del Parque Nacional Yendegaia a partir de la donación de la propiedad, principalmente debido a sus atributos medioambientales y un gran potencial de desarrollo turístico, proceso que culmina con éxito en diciembre de 2013.

 
 
 

El Parque Nacional Yendegaia posee todos los atributos paisajísticos del más alto nivel: montañas, bosques, humedales, turberas, lagos, ríos, glaciares y ventisqueros que se descuelgan hacia fiordos y canales. Posee además una amplia diversidad de especies de flora y fauna con problemas de conservación o en vías de extinción, como el zorro colorado, la nutria de río y el canquén colorado. De acuerdo a catastros se han registrado un total de 128 especies de plantas vasculares y 49 especies de aves, tanto terrestres como marinas, pertenecientes a 29 familias, otorgándole a este territorio la categoría de lugar único para el avistamiento de aves. La mayor importancia del Parque Nacional Yendegaia es que permitirá contar con una zona protegida y corredor de vida silvestre que se extenderá desde la estepa patagónica del Parque Nacional Tierra del Fuego (República Argentina), hasta las tundras y bosques siempreverdes del Parque Nacional A. De Agostini (República de Chile), protegiendo de esta manera una importante superficie de bosques sub-antárticos, únicos en el mundo y que han sufrido un importante proceso de degradación por la tala y quema indiscriminada para obtener tierras para pastoreo, a comienzos y mediados de este siglo. Igualmente se superpone con la declaratoria como “Área de Desarrollo Indígena «Cabo de Hornos»”, por la gran cantidad y calidad de los vestigios arqueológicos de la cultura Yámana existentes en la Bahía Yendegaia, que en dicha lengua significa bahía profunda.

Por compartir 52 km de frontera con el Parque Nacional Tierra del Fuego (63.000 ha) en Argentina, consideramos que este proyecto de conservación puede trasformarse eventualmente en un Parque Trans-Fronterizo o Parque para la Paz (modelo UICN).